Tomé uno de esos cursos del lugar donde trabajo, o solía trabajar; pronto ya no voy a trabajar ahí porque cerraron el videojuego para siempre, pero bueno, tomé uno de esos cursos donde un señor muy blanco, de lentes y traje azul, muy parecido al de Mythbusters pero de un blanco gandalfiano, nos contó sobre cómo crear una cultura de seguridad para la oficina. Y empezó a decir que una cultura de seguridad solo sirve si te importa cuidarte a ti y a los otros, cuidar los assets del jefazo. Y asentí, muy serio, porque la verdad es que no me importa mucho porque ya no trabajo ahí. Pero el otro día vi un tik tok de un señor que tuvo que pedir trabajo para hablar con el jefe de seguridad de no sé cuál empresa para imprecarlo de que le robaron sus datos. Contó su viaje de Chihiro: hizo todas las entrevistas, todos los exámenes, hasta que llegó al final boss y ya estando ahí, le dijo: “ve todo lo que tuve qué hacer para decirte que hubo una filtración, y ahora están usando mi tarjeta en la dark web“. Tiró su micrófono y se fue. Y yo me tragué toda su historia porque sonaba muy cool. A un extraño que compra sí le importa la cultura-de-seguridad, pero no creo que le importe al jefe de seguridad de la empresa donde pronto no tendré trabajo. Qué me va a importar, entonces, estar alerta de los security breach. Pero pretendí que sí estoy muy preocupado y le dije que sí a ese señor. Aunque no me oye, le dije: “sí, me importa mucho, muchísimo”. Y por decirle eso me dieron un certificado, y soy un experto en crear culturas de seguridad. Cosa que me da roña. Es que se oye horrible. Al final del curso empezó el señor blanco gandalfiano a decirnos: “y en su casa deben enseñar estas cosas para crear una buena cultura de seguridad”. ¿Qué cosas? Pues no darle click a vínculos extraños que te llegan por correo, ignorar la mayoría de los mensajes que te llegan de números desconocidos. No sugeriría que los ignores todos, así una vez me perdí en un país tecnocrático, y viví una aventura más perra que la de Blade Runner 2049, pero eso es tema para otro día. No sabemos quién podría estar oyendo estas cosas. Espero que no te pase nada por venir a visitarme. Dios cyberpunk te bendiga. No des click a esa cosa. No-des-click. Adiós.
