8:13 AM

Todavía estoy reorganizando los pensamientos matutinos y aclarando las emociones. Tengo qué ponerme a trabajar pero me resisto.

Escribiré algo tonto. Puede que lo haga mejor mañana.

  • Esta mañana me pesé y todavía estoy en 98 kilos. Debería bajar un par de kilos, idealmente unos tres, para controlar la diabetes. Mamá, creo que otra vez estoy en el camino a convertirme en un maldito gordo. ദ്ദി ˉ͈̀꒳ˉ͈́ )✧
  • Mencioné una madre. Todavía tengo. Debería llamarle por teléfono para contarle que ya soy licenciado. Otra vez.
  • Una vez publicaron que soy licenciado de otra cosa, y eso salió impreso de manera masiva en no sé dónde, y giré mis ojos hasta la espalda. Pensé, en ese momento, divertido y mamador, que mi carrera política había terminado porque publicaron mentiras de mí y yo no hice el trabajo de corregirlas. En mi imaginación, una película de suspenso bien armada en mi cabeza, mis adversarios políticos ya estaban planeando cómo destruirme.
  • Nunca he tenido problemas con estar gordo. Creo que la gordura es una de las maneras sencillas de la felicidad. Tragar es uno de los últimos y definitivos placeres. Una vez, en Palenque, por ahí de 1988, un compañero de trabajo preguntó a la mesa: “¿qué prefieren? ¿Comer o coger?”. 🏩
  • —Comer —respondí inmediatamente—, comer nunca decepciona.
  • Comer era de las pocas cosas que me quedaba durante el cáncer. Fui afortunado porque no tuve náuseas durante el proceso hasta que me picaron por última vez.
  • Sé que di una respuesta muy visceral, biológica, estridente. Una respuesta muy unga-unga dirían los hijos que no he tenido. Muy cringe, abuelito, dirían mis nietos imaginarios. Si tuviera que refinar un poco la idea anterior, y hacerle honor a mi edad y mis lentes, como si de veras pensara cosas muy profundas, muy acá, muy complejas, muy deliciosas; diría que los juegos y los libros son los placeres últimos y definitivos.
  • Paradójicamente, en los juegos y los libros también se puede coger. Se puede vivir una vida de placeres extendidos. Pero, tristemente, los libros no dan de comer.

La bendición del día: que la comida sea un deleite.

(๑ᵔ⤙ᵔ๑)

Nos vemos mañana.

11:27 AM

Ah, qué chingón es Iggy Pop en Lust for Life. Some Weird Sin. Me está poniendo de buenas.

  • Después del desayuno, a pesar de que ayer me había prometido reposarlo un día más, me senté a escribir la misión del viejo. Estoy escribiendo desde las 7 AM (má o meno). Veinte páginas después estoy dándole un respiro. Reposa la escritura para ver si levanta. En la noche pienso checarla y rechecarla. Cerrando la noche le mandaré un mensaje melodramático al griego: “ya todo está escrito”.
  • Cuando era niño, en la Ciudad de México, a veces mi madre me llevaba a sus reuniones de ajedrez. Veía a los señores jugar en estos ambientes amarillos, cálidos, reconfortantes. Recuerdo los estantes repletos de libros. Pienso que así deben ser todas las noches reconfortantes: juegos y libros, juegos e historias.
  • Corte al joven que trabaja todas las noches en su sala de edición: salgo por un café al Seven Eleven, miro las ventanas de la gente que está despierta, imagino que ellos juegan y leen y quiero eso para mí. Despiertan los viejos deseos de ser un animal nocturno.
  • Las siguientes áreas son sencillas, prácticamente están ahí para cerrar el juego. La narrativa no debe ser complicada. Quizás como Mass Effect 3, donde su última área está diseñada para descansar la historia del juego y se enfoca en la finalización de la historia. Por eso decepcionó a muchos jugadores, quizá; eventualmente el cuento debe terminar, uno se despide de los personajes que lo acompañaron, finalizar una historia tan larga e intensa suele doler. (╥﹏╥)
  • Sea como sea, estoy contento de haber diseñado una de las misiones más complicadas. Esperemos las correcciones sean menores y que no esté pidiendo demasiado al equipo de desarrollo con mis ocurrencias.
  • Escribir un videojuego es tan complejo como escribir una novela. No lo voy a negar. Estoy un poco perdido porque soy un desmadre. Tomo notas, sí, pero ya estoy acostumbrado a mi ritmo caótico. Voy a cruzar los dedos, tengo esperanzas de que todo está en su lugar. Muss es sein.
  • La otra vez me puse a pensar en el griego: si yo estoy cansado, él debe estarlo más después de vigilar el proceso completo: mecánicas de juego, narrativa, programación, diseño de personajes, cohesión, etcétera.
  • Ya casi acabo los cuentos de Revueltas. No disfruto su miseria, pero qué bien escrita está. En cambio, Greg Bear empezó a conmoverme porque habla de hombres cansados. Todo vato llega a mi edad y tiene el riesgo de imaginarse como un cowboy retirado. Agustín Fest —tercera persona— una vez más autoproclamándose como un viejo. Es el arquetipo que nos empuja, nos arrastra.
  • Que no se pierda el buen humor, carnal. 🤠 🐎

Eso es todo por hoy.

La bendición del día: suelta ese sombrero, ponte un vestido de lentejuelas y sal a brillar.

💄💋💅🌈

Nos vemos mañana.

12:30 PM

Creo que la cafeína por fin surtió efecto.

  • Despierto. “Estoy de vacaciones”. No es necesario salir corriendo para agarrar el camión y llegar a mi clase. Un pequeño alivio. Puedo respirar al ritmo de un viejo maestro tortuga, tranquilamente, sin prisas, pensando en las gallinas de los últimos quinientos años. Sin embargo, no estoy de vacaciones del todo porque todavía no ha terminado el desarrollo del videojuego. Debería seguir escribiendo. En la regadera estaba pensando en el destino del viejo.
  • La idea de ese viejo es construir una misión muy similar a la de Cid de Final Fantasy VI. 🛶🎣🐟
  • Pero esta mañana desperté con neblina mental. Y en vez de ponerme a trabajar, enseguida, desayuné con una lentitud pasmosa mientras pensaba: “estoy desayunando con una lentitud pasmosa”. Sueño que estoy de vacaciones. Me abandono. El café está preparándose y unas horas después, imagino que todavía estoy desayunando. El desayuno infinito. La mala infinitud.
  • Capturado por un sueño imaginario de una mala infinitud, seguí leyendo la antología de José Revueltas. Leí otros dos cuentos que no me parecieron increíbles como El apando. Pero de todos modos son buenos. Hegel y yo parece autoficción (no lo es). Cerré el libro, mañana uno o dos cuentos más. ¿Por qué encerraron a Revueltas? Por pedero, nomás. O qué.
  • Pensé en una cabeza que rueda. ヾ(๑╹◡╹)ノ🔪
  • Como la gasolina —el café— todavía no lograba estimular mis dos o tres neuronas, en vez de sentarme a diseñar el destino del viejo, terminé de editar el Fanzine. Como siempre saco los post-its relevantes para pegarlos en el monitor: “un fanzine no tiene qué ser perfecto”, “un fanzine puede ser accidental”, “la hechura de un fanzine es encantadora por su espíritu de improvisación”.
  • Vanessa me escribió: “me sentí como adolescente rebelde contra el sistema editorial, que saca su texto en fotocopias y lo rola en el recreo entre sus amigos punks”. Las últimas que supe del sistema editorial: usan IA para sus revisiones, publican novelas hechas en IA que han tenido millones de vistas en sitios relevantes de novelas fáciles, escritura rápida y publicación instantánea. El sistema necesita generar ganancias. Pienso que no solo nos estamos revelando contra la nueva convencionalidad de las editoriales pero también es el contraste y la contradicción; uso las herramientas del enemigo para hablar de estas cosas y liberarlas gratuitamente en este mundo.
  • Si tuviera tiempo y energías, haría un podcast como todo señor de mi edad. Pero al final, creo que un fanzine es un mejor formato. Pónganse a leer. Díganle a una IA que lea para ustedes.
  • En vez de ponerme a trabajar, dediqué unas horas a la finalización del fanzine. Ya pueden descargarlo. ¿Dónde?
  • Qué contiene este fanzine: una lista de música, cartas de tarot y de magic, textos experimentales, reseñas de libros, collages, fotografías, stream of consciousness, glitches y backrooms.

La bendición de hoy: gira a la izquierda, luego a la derecha, derecha, izquierda, síguete en línea recta unos cincuenta metros.

Has evitado los backrooms.

🔦🚪🕳️⭐

Nos vemos mañana.

11:28 AM

Siempre estamos trabajando, nunca estamos trabajando.

  • He terminado el primer borrador de la siguiente área del juego. Si todo sale bien, me quedan tres áreas por resolver. Cruzo los dedos. El ritmo de escritura es constante, pero cerebralmente agotador. Regreso y reviso, regreso y reviso. 🤞
  • Esta mañana terminé de leer El apando. Es un caos. Un solo párrafo de múltiples páginas para sentirse prisionero. En la oscuridad, un hombre solitario quizás resuelve a los personajes y sus actos. Escucha historias en la noche. El microcosmos de la prisión. José Revueltas es un maestro, pero no sé si sea para mí. 🌑🌚
  • Leo a Greg Bear y uno de sus libros de terror: Dead Lines. Me cuesta trabajo su estilo. Me parece un poco… seco aunque no es sintético como los escritores de nuevos bestsellers, si es que eso tiene sentido. Como vengo de Lumley, un escritor medio parlanchín y estrafalario, probablemente por eso siento el choque.
  • Además leo Las mil y una noches, un libro particularmente agotador. Como es la traducción de Burton, prefiero leerlo y entender después. El placer de las lecturas cuando se asimilan.
  • Anoto en un post-it: “Nadie entiende nada”. Lo pongo en uno de mis monitores. Es domingo, solo los necios querrían entender.

La bendición de hoy: no entres gentilmente al apando.

Huye, enfurécete, persigue luz en tus historias.

ᕙ( ᗒᗣᗕ )ᕗ

Nos vemos mañana.

6:13 PM

La escritura es respiración.

  • Como todos los sábados me encuentro en calidad de pan mojado.
  • Uno de los métodos para aceptar la diabetes en mi vida, es medirme el azúcar de un modo aleatorizado: tiro el dado de planechase / chaos que venía de regalo con el deck de los villanos de Doctor Who, y si sale alguno de los símbolos, tomo una medida. Es una probabilidad 2/6, lo cual creo está muy bien para un buen control sin ser obsesivo. Lanzo el dado de una a tres veces al día. Casi siempre lo tiro recién despierto, o cuando me siento apuschaguao. ⋆。‧˚ʚ🍭ɞ˚‧。⋆
  • El método ha sido sumamente efectivo para “dejarme ir”.
  • Eso no quiere decir que soy irresponsable: si me siento mal, más allá de lo que sospecho es tolerable, obligadamente tomo la medida. Aun así nunca he tenido el azúcar a más de 125 (y aquella medida fue una sorpresa, normalmente estoy entre 100-110).
  • Soy un señor irredento y responsable. Dígase esto en voz alta para entender la trampa.
  • De todos modos, voy al seguro para que me hagan los estudios cada tanto y sigan dándome mi medicina. Eso de medirse el azúcar es gamificarse la propia disciplina, darse palmaditas en la espalda por hacer el trabajo duro de no morirse con pastelitos y otras bondades.
  • “Eventualmente”, pienso divertido con una sonrisa villanesca, “tendré qué dejar de pelear tanto para estar vivo”. ദ്ദി(˵ •̀ ᴗ – ˵ ) ✧
  • Una de las doctoras, cuando vio mis estudios, dijo: “está usted perfecto, ahora si tan sólo bajara unos tres o cuatro kilos más”. Me reí. Respondí muy amablemente: “no quiero bajar más de peso, de por sí tengo qué hacer unos malabares increíbles y ponerme muy creativo para portarme mal”.
  • Ponerle una cucharada de cacao y dos de stevia a mi café, por ejemplo, o los mazapanes que venden con Splenda en Amazon, entre muchas otras cosas que me he inventado.
  • Acabé el libro de Brian Lumley. Quizás, lo más valioso, es la noveleta que incluye. Beneath the Moors es, como diría un reseñista flojo, “una carta de amor a Lovecraft”. Me gusta la estructura: notas, diarios, testimonios. Los personajes sueñan que sueñan y atraviesan laberintos, y descienden a la locura y el caos.
  • Soy un reseñista flojo. Puedes comprobarlo si entras a mi Goodreads. (⸝⸝ᴗ﹏ᴗ⸝⸝) ᶻ 𝗓 𐰁

La bendición del día: la necedad para vivir atiende a la necesidad de leer, jugar, aprender cosas y portarse mal.

Te deseo una cantidad gigante de necedades.

( 。 •̀ ᴖ •́ 。)

Nos vemos mañana.

7:42 PM

Yo soy rebelde porque el mundo me hizo así,
porque nadie me ha querido nunca con amor 🎵

  • Semana de escribir muchas cosas para el juego. Creo que mañana me sentaré a pulir mis piensos. Tengo ideas pero todavía no las he puesto en el docs. Quiero desarrollar el origen de la desgracia y cómo han pasado los años. Nadie sabe qué onda pero la gente en el poder se inventa cosas, como siempre. La invención del mito.
  • También me dediqué a traducir (con ayuda de la IA) al inglés y editar el fanzine sobre Glitches y Sincronicidad. Ya están escogidas las historias, las fotografías y los collages hechos con MidJourney. Me quedé con las ganas de incluir la reseña del libro de Don Norman, quizás algún otro de los leídos o las series vistas, pero lo dejaré para la próxima (si no se me olvida).
  • No me pude contener y le metí mano al deck de Missy. Tengo esperanzas de que van a cambiar algunas interacciones con las cartas que he colocado. Pero quién sabe. Soy necio. Creo que para probar con efectividad estas interacciones habría que agregar rampeo y robo, y después retirar las curiosidades. Y el problema es que me encantan las curiosidades. 🦾🤖
  • Estoy leyendo a José Revueltas. Creo que está muy orgulloso de su parrafote en El apando. Envidiable. ¿Qué no le envidio? Cómo dice que todo es “hermético”. La palabra me recuerda un refrigerador bien cerrado.
  • Ayer escuché a un muchacho decirle a otro: “no seas mamador”. Pero por qué no, si mamar puede ser un deleite. Apología de la mamada: el control ejercido por los sumisos alegres, los locos irredentos. El placer viene de controlar la energía o la vibración del otro. Vibing de lengua y garganta. Ah, qué, ¿no se refería a eso? “El mamador es un mamón, pero mamador, no mamón, ¿se entiende?”. Nah. Claro que se refería a eso. En mi vocabulario personal, en mi misión estética, no existe mamador malo. 🌬𓂸
  • Hablemos de los mamadores; insisto en el atributo masculino porque, es verdad, escuché a dos muchachos. Un hombre sometiéndose al placer de otro hombre. Un femboy, twink o una tomboy descubriendo un lenguaje imprevisible. Celebración de las mamadas bigotudas, viriles, dientonas y rasposas de lenguas como de gato.
  • Es viernes y es de noche. En algunos callejones, supongo, sabrán exactamente de lo que estoy hablando. ⋆.˚✮🎧✮˚.⋆

La bendición de hoy: que no te sorprenda un mamador. O sí.

La sorpresa de un mamador puede ser una de las mejores cosas del mundo.

Nos vemos mañana.

9:15 AM

El balance entre mantenerse niño, ingenuo y medio idiota para inventarse cosas.

Voy a decirle a mi agente personal de IA, Gemini, que me ayude a hacer ese proceso… a ver si no acabo loco psicótico.

  • Esta mañana, el primero que mandó un mensaje fui yo. Seguramente el griego pensó: “Ah, el mexicano, cómo chinga”. Ojalá. Me gustan el humor y las coincidencias de la vida.
  • O quizás pensó: “Órale, qué loco, muy proactivo el mexicano. Qué felicidad”. 🐎
  • No tengo idea de cómo trabajar la siguiente área. Me estoy inventando cosas con cada escenario que termino. Las aprueban, las corrigen, y seguimos adelante. En nuestra última conversación, el griego me felicitó porque parecía que había agarrado el ritmo del juego y la narrativa era más coherente con las mecánicas. Parpadeé dos, tres, diez veces. No pasa nada, me la voy a creer.
  • Siento que mi proceso de escritura es un beta testing mental perpetuo y extraño.
  • El ritmo sostenido que tiene esto de escribir un videojuego me está consumiendo. Me voy a convertir en una de esas momias pasitas si esto no acaba (que, prontamente, acabará). Al menos aprobaron la primera misión, la cual me pareció sumamente graciosa porque decidí divertirme con el vocabulario demasiado cyberpunk-postapocalíptico y otras ocurrencias. Lo hice porque tenía ganas de reírme.
  • Recuerdo del FONCA, 2014: cuando Ana García Bergúa me dijo: “Ah, ya te estás divirtiendo, ¿eh? Es lo que le hacía falta a tu proyecto.” ♪┏(・o・)┛♪
  • Es que no siempre puedo divertirme, chingao, a veces estoy triste, ¿qué no se ve? ¿No se ve esta maldita neblina que me persigue y me recubre? ¿No se ve que he sufrido mucho y mi sombra nietzscheana es del tamaño de una montaña? ¿No se nota que estoy leyendo a José Revueltas?
  • Esta mañana leí dos cuentos de Revueltas. Tiene sus momentos lovecraftianos; intenta convencerme de la maldad con unos adjetivos tremendísimos. Pero tiene otros momentos donde la miseria traspasa, y es difícil pensar en otra cosa. La imagen final de Dios en la tierra es sumamente efectiva. Terrible, quizá un poco graciosa.
  • ¿Revueltas quiso ser cineasta? ¿Es Revueltas el hijo triste de Juan Rulfo?
  • Ayer terminé el libro de Don Norman. Bonito. Aprendí mucho. Me pregunto qué estaría haciendo si no fuera leer, y leer, y leer. Ah. Sí. Sé lo que estaría haciendo.
  • Tengo todo este tiempo para leer porque terminé de estudiar. Ayer me enviaron ese documento terrible llamado Certificado Total de Licenciatura. 370 créditos, 9.6 de promedio. Me sentí profundamente conmovido. Después de haber vivido mil vidas: ingeniería en sistemas, letras inglesas, publicidad, literatura, traducción, videojuegos, todos los experimentos que he hecho en internet… finalmente he recibido un papel con el poder misterioso de decirme que soy algo. Estoy tentado a entrecomillarlo.
  • La psicología del papel impacta profundamente. Se convierte en un amuleto. 📿
  • Y como siempre deberíamos hacer con todos los amuletos, hay que asimilar ese poder y quitárselo al objeto, o uno acaba como Gollum, comiendo peces podridos de su propia invención. Es lindo recibirlo, está bien levantar el amuleto y usar un poco de ese poder, pero también soy la suma de todos los errores y experimentaciones cometidos.

La bendición del día: levanta tus amuletos, conserva tus amuletos y, cuando no los necesites, o su poder sobre ti sea demasiado, destruye tus amuletos.

Nos vemos mañana.