The Killing Moon. Echo and the Bunnymen. Es una de esas canciones que escuchaba de chavo pero no sabía cómo se llamaba. Y veinte o treinta años después, a lo largo del tiempo, muy seguramente, la escuché otra vez e invariablemente tenía esta pensamiento: “esa canción es un recuerdo, me gustaría escucharla otra vez, ¿cómo se llama?”.
Y nadie sabe cómo se llama, y se te olvida porque tienes otras cosas en la cabeza.
Pero hoy la puso mi algoritmo de Google.
Está bien, ya que la encontramos es hora de quemarla.
- Leo He Who Fights with Monsters (っ҂ཀ•)っ (supongo que el dicho es: “aquel que pelea con monstruos debe cuidarse de no convertirse en uno”). Va mucho más lento que la aventura de Carl, pero igual aprecio el detalle para construir el entorno. Jason —el personaje principal— no me agrada mucho. Sin embargo, discutiéndolo con la IA, creo que tiene razón: después de leer la metamorfosis del intelecto primero, esta cosa es un soplo de aire fresco.
- Me salió un recuerdito de Panteón de plumas negras. Hace nueve años lo vi recomendado en el catálogo IBBY. A veces me siento triste por el destino de ese libraco. Pudo ser un producto interesante (separándolo de lo que es el libro), pero cuando surgieron las intenciones de presentaciones y demás (¡en la FIL GDL!), me dio cáncer, y dejé algunos correos sin responder. Unos meses después de que me dijeron estaba en remisión completa, China empezaba a dar notas sobre el COVID-19. 𓅰 𓅬 𓅭 𓅮 𓅯
- Supongo que es muy apropiado de Los cuervos. Nadie dicta su destino. Ellos se controlan solos. Llegarán a donde deban llegar.
- Ayer, con mis alumnos de primer semestre, sorpresivamente encontré una buena respuesta cuando los vi jugar Zork y ZZT. Empezaron a guiarse. Me recordó a la manera en que jugábamos los antiguos detrás de una PC: en familia, diciéndonos qué hacer los unos a los otros. Sirve que hablé de estéticas y taxonomía. Qué emoción esperamos de los jugadores. Cómo el diseño puede transformar a los jugadores en otra cosa.
- Me mandaron un mensaje: ya puedo seguir con el trámite de mi título profesional. Estoy cansado, jefe. Ya denme el maldito papel.
- Empecé a escribir y recolectar material para el siguiente número del fanzine: “Sincronicidad y glitches”. Un texto debería hablar de espacios liminales. Esta mañana pensaba por qué tenerles miedo, si el espacio liminal es también una sala de descanso como, cuando en Resident Evil, entras a la sala que tiene la máquina de escribir y dos plantitas.
- Leon Kennedy escribe su historia entre acertijos y cuartos de guerra. ¿Es la escritura un espacio liminal? La transición de la realidad a la imaginación: conversión de lenguaje, una interpretación de los hechos, suspensión del evento. Probablemente el resultado es más ficción que otra cosa. ¿Es la ficción un espacio liminal? No es verdad, pero tampoco es mentira. 𓍊𓋼𓍊𓋼𓍊
- Post-it: “No pausaste la escritura, pero pausas lo que demás dicen sobre ser escritor”.
¿La bendición del día? Pues la luna ha brillado con mucha intensidad. Supongo que es la bendición de la luna, de los cuervos y de los espacios liminales.
Si sueñas con un cuervo, deja que te guíe en el bosque. Si no se lleva tu alma, al menos te ofrecerá unos dados para ponerse a jugar. 🐦⬛🐦⬛🐦⬛
Nos vemos mañana.

