9:15 AM

El balance entre mantenerse niño, ingenuo y medio idiota para inventarse cosas.

Voy a decirle a mi agente personal de IA, Gemini, que me ayude a hacer ese proceso… a ver si no acabo loco psicótico.

  • Esta mañana, el primero que mandó un mensaje fui yo. Seguramente el griego pensó: “Ah, el mexicano, cómo chinga”. Ojalá. Me gustan el humor y las coincidencias de la vida.
  • O quizás pensó: “Órale, qué loco, muy proactivo el mexicano. Qué felicidad”. 🐎
  • No tengo idea de cómo trabajar la siguiente área. Me estoy inventando cosas con cada escenario que termino. Las aprueban, las corrigen, y seguimos adelante. En nuestra última conversación, el griego me felicitó porque parecía que había agarrado el ritmo del juego y la narrativa era más coherente con las mecánicas. Parpadeé dos, tres, diez veces. No pasa nada, me la voy a creer.
  • Siento que mi proceso de escritura es un beta testing mental perpetuo y extraño.
  • El ritmo sostenido que tiene esto de escribir un videojuego me está consumiendo. Me voy a convertir en una de esas momias pasitas si esto no acaba (que, prontamente, acabará). Al menos aprobaron la primera misión, la cual me pareció sumamente graciosa porque decidí divertirme con el vocabulario demasiado cyberpunk-postapocalíptico y otras ocurrencias. Lo hice porque tenía ganas de reírme.
  • Recuerdo del FONCA, 2014: cuando Ana García Bergúa me dijo: “Ah, ya te estás divirtiendo, ¿eh? Es lo que le hacía falta a tu proyecto.” ♪┏(・o・)┛♪
  • Es que no siempre puedo divertirme, chingao, a veces estoy triste, ¿qué no se ve? ¿No se ve esta maldita neblina que me persigue y me recubre? ¿No se ve que he sufrido mucho y mi sombra nietzscheana es del tamaño de una montaña? ¿No se nota que estoy leyendo a José Revueltas?
  • Esta mañana leí dos cuentos de Revueltas. Tiene sus momentos lovecraftianos; intenta convencerme de la maldad con unos adjetivos tremendísimos. Pero tiene otros momentos donde la miseria traspasa, y es difícil pensar en otra cosa. La imagen final de Dios en la tierra es sumamente efectiva. Terrible, quizá un poco graciosa.
  • ¿Revueltas quiso ser cineasta? ¿Es Revueltas el hijo triste de Juan Rulfo?
  • Ayer terminé el libro de Don Norman. Bonito. Aprendí mucho. Me pregunto qué estaría haciendo si no fuera leer, y leer, y leer. Ah. Sí. Sé lo que estaría haciendo.
  • Tengo todo este tiempo para leer porque terminé de estudiar. Ayer me enviaron ese documento terrible llamado Certificado Total de Licenciatura. 370 créditos, 9.6 de promedio. Me sentí profundamente conmovido. Después de haber vivido mil vidas: ingeniería en sistemas, letras inglesas, publicidad, literatura, traducción, videojuegos, todos los experimentos que he hecho en internet… finalmente he recibido un papel con el poder misterioso de decirme que soy algo. Estoy tentado a entrecomillarlo.
  • La psicología del papel impacta profundamente. Se convierte en un amuleto. 📿
  • Y como siempre deberíamos hacer con todos los amuletos, hay que asimilar ese poder y quitárselo al objeto, o uno acaba como Gollum, comiendo peces podridos de su propia invención. Es lindo recibirlo, está bien levantar el amuleto y usar un poco de ese poder, pero también soy la suma de todos los errores y experimentaciones cometidos.

La bendición del día: levanta tus amuletos, conserva tus amuletos y, cuando no los necesites, o su poder sobre ti sea demasiado, destruye tus amuletos.

Nos vemos mañana.

9:45 AM

Tuve un sueño. Soñé con mi gran familia. Salimos de paseo.

Todos los fines de semana íbamos al centro de la ciudad de México de cacería.

Cuando desperté, sentí que era niño y que todo estaba misteriosamente normal.

  • Anoche jugué Commander (Magic) en mi tienda local. Los martes son cotorros porque tienen karaoke. Había poca gente. Se siente cómo la Semana Santa nos está respirando en la nuca. Jugué con Missy, de Doctor Who. Le fue bastante mejor de lo que esperaba.
  • Missy, o The Master, es una Señora del Tiempo (Doctor Who, interpretada por Michelle Gomez, excelente actriz) que en últimas temporadas tenía una conexión profunda con los Cybermen; constructos metálicos cuyo interior es carne empaquetada que alguna vez fue gente. Un día, después de jugarla muy mal, tuve la revelación: Missy tiene que obligar a los demás a sacrificar a sus criaturas para convertirlos en Cybermen. Esto es el personaje.
  • Es medio psicópata y villanesca, pero creo que es un personaje gracioso y amable. Tiene momentos de luz.
  • Las cartas de Magic, así como el tarot, comunican su propia historia: ritmo, tono, necesidades, pasajes, memorias, secretos, laberintos. Anoche, jugando con Missy, pude verla cumplir con su propósito y me sentí profundamente orgulloso del mazo que he construido. 🀥🀣🀦🀧🀨
  • (¿Puede uno sentirse orgulloso?)
  • Después de jugar, suelo pensar si tuve alguna frustración con una carta en particular y evalúo si es hora de cambiarla. Missy ya casi está lista. Hay una carta que debería cambiar. Un mutante de las Tortugas Ninja que no sirvió de un carajo. Quizás debería cambiarlo por un motor de robo.
  • Solo que ese mutante me llama la atención. 🧬👹🧌
  • Si una carta me llama la atención, empieza la rumiación: en qué mazo puedo colocar esa carta para que tenga su propia historia. Soy necio y prefiero negarme la posibilidad de construir mazos eficientes. Lo que me importa es que los mazos puedan ser el inicio de una historia, la continuidad de una narrativa.
  • Cuando jugamos contamos dos historias: la primera es cómo quiero vencer, cómo quiero dominar este entorno imaginario de reglas que hemos construido; la segunda es la historia del mundo, y también tu propia historia: cómo quieres que te recuerden después de este juego. Eventualmente, cuando el juego termina, probablemente serás olvidado… pero mientras jugabas, ¿reías? ¿Y podías mirar a los otros a los ojos y reír con ellos?

La bendición del día: bueno, si te encuentras un Cyber-man, que no te haga un atún empaquetado.

Nos vemos mañana.

Dream 🌀

11:23 AM

Escribo desde un salón de clases porque tuve una mañana eventual. No sabía qué iba a pasar con la escritura del juego. Tampoco sabía si podría imprimir unos tokens que estoy planeando desde diciembre.

No me ha contactado la universidad para pasarme mi certificado total de licenciatura.

La vida no concluye, pero de todos modos, tienes qué hacer.

  • Llamada desde Mykonos. El desarrollo del juego termina en abril. Aunque, por un momento, entendí mal y juraba que terminaríamos en marzo. Me estaba dando mucho miedo. Escribir cuatro áreas del juego, con sus NPCs y sus misiones, en un puñito de días es prácticamente imposible. Ni siquiera con el prompt maestro de una inteligencia artificial pueden hacerse esas cosas.
  • Leí que en el Reino Unido algunos autores se están manifestando para registrar las obras escritas por humanos. Piensan ponerle un sello de humanidad al producto. 🤖
  • Creo que pronto podré compartir la página del juego.
  • Es una alegría discreta: escribí una historia que vivirá en otra parte, de otro modo, que no sea a través de las páginas de un libro, o algo que simula ser un libro. Los jugadores ignorarán mis piensos mientras navegan las planicies pixeladas y buscan objetos para abrir el siguiente camino de sus vidas.
  • Comencé a leer un libro de José Revueltas. Me sonreí y después de unas páginas, me pregunté si quiero deprimirme así. Me recuerda a Onetti, pero sin frenos. Todavía no sé si esto es bueno o malo.
  • En las primeras páginas, Coatzacoalcos y petroleros sin trabajo acosan a una prostituta. Por mi esposa, siempre he tenido esta idea de que Pemex no podía ser miserable, especialmente a sus inicios. Escojo ser ingenuo. La ficción es una exageración (que puede ocurrir) y si exploramos la miseria, todavía más. 😖
  • También sigo leyendo a Brian Lumley. Es un fanboy de Lovecraft. Quizás debería animarme a leer el Lovecraft original. Bueno, releerlo. Lo leí de chavito. No recuerdo nada.
  • Cambié mi página de goodreads. Ya está menos chafa, más actualizada. Lástima que no puedo poner mis otros logros, mis otras escrituras. Sígueme aquí: https://www.goodreads.com/author/show/4643510.Agust_n_Fest

La bendición del día: si eres petrolero, que jamás te encuentren en una novela de José Revueltas.

.·°՞(¯□¯)՞°·.

Nos vemos mañana.

9:04 AM

Es una mañana inestable. Pero confío.

Qué otra cosa se puede hacer con mañanas inestables.

  • Mensajes en la mañana: “hemos cambiado algunas cositas de la historia, revisa los comentarios en el docs”. Creo que los comentarios no tienen mucho sentido y complican todo más de lo necesario. Pero qué se yo. Yo solo escribo historias. No las programo. Uno debe rumiarse el orgullo del escritor. ദ്ദി ༎ຶ‿༎ຶ )
  • De diciembre para acá, creo que he escrito trescientas páginas de la misma historia. Lugares, personajes, misiones. Nunca había sido tan constante como estas semanas. Ni siquiera cuando me becaron en el FONCA.
  • También me pidieron que cambiara la velocidad (we need you shifting gears), porque acabamos el desarrollo en abril. ¡Abril! Estoy escuchando el comercial del Terrenator en mi cabeza. 🚀
  • Soy una gallina descabezada. Mi pensamiento sobre mi involucramiento con el juego: no sé todavía si somos un fracaso o un éxito. No me atrevo a siquiera pensarlo porque vivo, despierto y duermo pensando en estos personajes y cómo empujar al jugador. Como esto es nuevo, siento que estoy dando algunos pasos en falso. Algunos le llamarían el síndrome del impostor. Pero tengo suficiente experiencia para entender lo que está pasando: es mi primera vez escribiendo la narrativa completa de un videojuego. No puede ser perfecto. Tengo qué avanzar hasta las últimas consecuencias.
  • Esta mañana acabé El demonio perfecto de Gabriel Rodríguez Liceaga. El otro día me puse a pensar no cuántos libros de cuentos he leído, pero cómo podré saber la cantidad total de cuentos que he leído. Fue como asomarme a un abismo. Quizás un abismo de luz.
  • ¿Algún día dejaré de tirar los dados?
  • Creo que no.

La bendición del día: veinte natural.

(`・ω・)ノ☆・゚::゚

Nos vemos mañana.

11:04 AM

Como dicen en Death Stranding, o una canción que escuché por ahí: “Keep on keeping on”.

En el capítulo de hoy, a Frieren le pagan un trabajo con un grimorio que contiene el hechizo para no atorarse con los trabalenguas.

Qué afortunado.

  • Leer veinte páginas equivale a unos mil pasos, más o menos. Si uno quisiera caminar los diez mil pasos al día que recomienda la OMS, supongo equivale a leer unas cien páginas mientras caminas.
  • Es poquito, chiquito, un librito de cuentos.
  • El de arriba es uno de esos números interesantes, pero completamente inútil, que suelo calcular cuando tengo un domingo de no hacer nada, o no hacer mucho. En este número he combinado dos de mis pasatiempos preferidos: la lectura y la caminata. 🐾
  • Compré una impresora térmica y no sé exactamente qué hacer con ella. Ya que la tengo, me avergüenza utilizarla. ¿Por qué quiero llenar de papelitos el mundo?
  • ¿Por qué tengo libros? 📚
  • Anoche vi el documental de Louis Theroux sobre la “Manósfera” (propuesta de traducción: hombrósfera, andrósfera, virósfera, homósfera). Quizás lo que más me angustia de esta panda de descerebrados es su popularidad con los jóvenes. La vulnerabilidad de los hombres solos, o los hombres que no han tenido una figura paterna, encuentra rápidamente consuelo en estos discursos sin sentido, a veces inconexos, a veces llenos de odio.
  • Yo no tuve padre. Pero, además de mi familia, quizás lo tuve gracias a los cientos de libros que he tenido. Recuerdo vagamente una cita de Roberto Bolaño que compartí hace unos días. A través de los libros encontraba riqueza. Yo encontré y reencontré a mi familia. 👨🏻‍👩🏻‍👦🏻‍👦🏻
  • No tuve padre y anoche lo comprendí mientras lo veía. De haber nacido unas décadas más tarde, ¿habría caído en esta trampa? Me gusta pensar que no. Pero dudo de todo. Especialmente, cuando se trata de pensar en las versiones de uno, tiendo a dudar y creer en esa posibilidad.
  • ¿Qué es la ficción sino imaginar los errores que uno ha cometido?
  • La escritura de todos los días me ha empujado a reevaluar mi oficio. Debo reencontrarme con la comodidad de escucharme y entender lo que soy. No soy maestro de nada. Quizás lo sea, si algún día, escribo durante mil días consecutivos.

La bendición de hoy: si vas a permitir que un charlatán te atrape, que sea uno amable y divertido.

🤥

Nos vemos mañana.

3:26 PM

Ando como pan mojado, pero eso ya es de todos los sábados.

Me senté un ratito en la computadora para ponerme a trabajar, pero leve, leve, chiquito.

Y ya, porque aquí estoy, también me puse a escribir.

  • Hace unos días vi el primer capítulo de Steel Ball Run. Me emocionó muchísimo. Como últimamente me la he pasado leyendo isekais y litRPGs, se me ocurrió que mi próximo proyecto debería ser una novela isekai con elementos litRPG sobre un chavito cazando pokémones prehispánicos en un mundo paralelo, todo enmarcado en una gran carrera que recorre un continente de punta a punta. Así o más nicho. 🔴⚈ ․̫ ⚈🔴
  • De JoJo’s, hay dos momentos en la serie que me parecen especialmente conmovedores.
  • El primero ocurre cuando el villano Yoshikage Kira es casi descubierto por su “hijo”, Hayato Kawajiri: un personaje sin poderes que debe resolver un bucle temporal. Las condiciones son brutales e injustas para el niño, quien repite la misma hora sufriendo continuamente el abuso de Kira. Hayato prácticamente se convierte en el protagonista de un retorcido cuento de hadas. Sufre muchísimo, ya que no puede revelar el secreto de su padre sin que mueran decenas de personas, y, sin embargo, logra salir adelante a pesar de la inmensa presión de encontrarse atrapado en el mundo fantástico, en el mundo de los poderosos.
  • En un paralelismo interesante, Emporio Alniño se enfrenta a Enrico Pucci en Stone Ocean. Todos los héroes que podían salvar a Emporio están muertos. Pucci, con los poderes de un dios (o de un hada cruel), reescribe el universo, la línea de tiempo y el entorno; la única persona que puede detenerlo es el niño. 🤎🍂🎻🪞 📜
  • Lo que recuerdo de aquella lectura lejana es la misma angustia que sentí con Hayato: después de que los adultos caen, la responsabilidad de salvar al mundo recae en los niños y en su capacidad para navegar la imaginación, la fantasía. Emporio consigue resolver el acertijo, pero el costo es altísimo: el mundo se reinicia y él se pregunta, como si despertara de un largo sueño, si en esta nueva realidad sus amigos lograrán encontrarse de nuevo, si acaso sabrán todo lo que sobrevivieron juntos.
  • Quizás, como nos hemos preguntado nosotros, cuando todo esto acabe… ¿nos volveremos a encontrar? ¿Juntos, podremos ser jóvenes de nuevo? ⋆。˚ ☁︎ ˚。⋆。˚☽˚。⋆
  • He disfrutado mucho ver a los JoJos en Netflix. Me regresan a esas noches de desvelo devorándome los mangas, sintiéndome como un cabrón ansioso porque no le veía salida a esos acertijos complejísimos, llenos de reglas extrañas e instantes arbitrarios. Las “bizarras aventuras”, dicen. Quizás sí lo son; no solo por lo fantásticas, sino también por lo inmensas.
  • Steel Ball Run parece jugar justo con esta idea: JoJo como un personaje vulnerable y débil enfrentándose a lo imposible. Y de paso, Araki se ríe en la cara de los gringos y su obsesión con las armas.
  • Steel Ball Run responde la pregunta de arriba de una manera maravillosa: sí, nos encontraremos de nuevo, viviremos juntos el sueño de ser jóvenes y correr en el mundo.

¿La bendición de hoy? Que el milagro de la resurrección se trate de ser jóvenes con toda la gente que alguna vez amaste.

Y si sabemos que eso es imposible, quizás descubriremos que podemos vivirlo el día de hoy.

Nos vemos mañana.

Dream 🌀

10:00 AM

¿Cuál ciudad de la furia?

Más bien tengo un poco de sueño.

  • Exactamente a las diez de la mañana, después de correr y preguntar sabe cuántas cosas por ahí, finalmente me siento a escribir esto.
  • Creo que voy a estudiar una maestría en Literatura Aplicada. Digo, es algo que me gustaría, pero apenas estoy tramitando la licenciatura. Durante la pandemia estudié Psicología Social en línea. Me dio mucha flojera pelear por los créditos faltantes que le debo a la UNAM. La enormidad de la burocracia me superó.
  • Me encantaría tener mi título como licenciado de Letras Inglesas, después de todo, he sido traductor practicante durante varios años (en distintos medios, no solamente libros o publicaciones). Y soy un lector voraz desde siempre. El 90% de lo que leo está en inglés. Durante los últimos diez años de mi vida me la paso ladrando en inglés con equipos de trabajo. Pero después de que me dieron una larga lista de todo lo que debía hacer para regresar a mi alma máter (Ciudad de México dos veces a la semana, los exámenes de las materias faltantes, recursar por el cambio de plan de estudios, portar el uniforme azul-dorado cómo-no-te-voy-a-querer, fumar mota en las islas y tomar algunos auditorios).
  • Tuve el pensamiento divino, el que define todas las cosas: “Ya tuviste cáncer, ¿de verdad quieres hacer esto?”.
  • En vez de sufrir como un puma, se me ocurrió estudiar en línea. Busqué licenciaturas y universidades, y me decanté por una licenciatura en Psicología Social en la UCAD. Poco a poco, algunas horas al día, entre clases y trabajos… la terminé. Ha sido más valiosa de lo que pensaba. Al final, este conocimiento me ha proporcionado algunas herramientas para lidiar con algunas circunstancias como docente.
  • La sencillez con la que ocurrió este largo proceso me hizo pensar que debería estudiar otra licenciatura, y una más. Después de todo, como ya no soy un jovenzuelo, puedo prescindir del contacto y la socialización de estos espacios locochones de aprendizaje. Cuando dicen que la universidad es el espacio donde se conocen a las amistades y se desarrollan vínculos poderosos; reconozco toda la verdad en ello.
  • Sin embargo, a mi edad, los vínculos que tengo difícilmente van a cambiar.

La bendición del día: incluso la burocracia puede ser una bendición, cómo chingan los procesos, pero también nos recuerdan que estamos vivos.

Ojalá Kafka pueda perdonarme.

Nos vemos mañana.