La representación numérica del mediodía me confunde. Cuando escucho: “son las doce”, aunque el sol me esté pegando en la cara, hago una pausa para entender qué tiempo vivo.
¿PM es noche o es día? ¿AM es cuando salen los granujas y los gandules a buscar esquina, o es el momento idóneo para hacer cola en una tortillería?
Creo, así como creo muchas otras tonterías y extrañezas, que este puede ser uno de los grandes misterios de nuestro mundo.
- Hace unos días pensé en Charles Dickens y recordé la anécdota: al pagarle veinticinco centavos por palabra, el señor se dedicaba a escribir biblias ༄˖°.☕️.ೃ࿔📚*:・. A propósito de ganado (es decir, bueyes que escriben muchísimo, quienes están en mi zeitgeist por misteriosas razones), me tomó dos semanas leer el ladrillo de Shirtaloon: Aquel que pelea con monstruos. Quién piense que solo existe lo brevísimo y que ya nadie lee o escribe, debería tratar de leer esta cosa.
- Convencido de que tenía que terminarlo, este domingo me desperté decidido. No lo solté hasta que se acabó. Para premiar mi aventura, me tomé dos cafés con cocoa en vez de uno, a como estoy acostumbrado. Al cerrarlo, empecé a tener pensamientos sobre los lectores y los libros, sobre México y que cerraron la SOGEM.
- Alguna vez quise estudiar en la SOGEM. Desde la prepa ya sabía de su existencia. Desde muy joven soñaba con ser escritor. ₊˚.🎧📓✩
- Soy escritor publicado, exbecado y premiado. Me pagan por escribir con cierta regularidad. Supongo que estoy viviendo el sueño. ¿Qué sigue? ¿Vivir de las historias que has escrito? ¿Escribir la última novela? A veces me pregunto si debería aspirar otra cosa además de lo que ya soy. Me encojo de hombros. Hacer otra cosa, además de lo que ya estoy haciendo, me da una fiaca indefinible.
- Tengo estas inquietudes porque luego cometo el error de comparar mi camino con un escritor bestseller del New York Times: escriben mil series distintas, venden su trabajo como series de televisión, venden los derechos para ser traducidos en italiano, polaco, ruso, tagalog, etcétera.
- Ser escritor en México es nadar en jalea. Se puede, pero nadie quiere eso de ti.
- Pero bueno, soy muy malo para cumplir expectativas ajenas. ⋆⭒˚𖠋𖠋𖠋*.⋆
- Desde chiquito, me emperraba que me pusieran en un molde. Creo que así voy a morir: como este viejo necio que no hace las cosas para agradar. Cuando me enteré que ser escritor es lo peor que podía escoger en este país, en este planeta y bajo estos sistemas, parece que me condenaron a una felicidad rabiosa y salvaje, empecé a sacar espuma por la boca, me temblaron las manitas y asentí como loquito del centro; “voy a escribir un puto diario, lo voy a escribir todos los días de mi vida, voy a escribir mi última novela, voy a escribir miles de cuentos”.
- Risa villanesca. Qué importa si nadie los lee.
La bendición del día: disfruta los Óscares, que ganen los mejores y sus películas sean olvidadas en poco tiempo porque, seamos sinceros, ¿cuántas películas ganadoras podemos recordar al final del día?
Por otra parte, si no es bendición pero condena, espero encuentres una felicidad salvaje.
ଘ(੭ˊᵕˋ)੭* ੈ✩‧₊
Nos vemos mañana.

