Estoy agotado, pero me gusta que tengo una racha de veintitrés días escribiendo notas.
ᕦ( ᐛ )ᕤ
No dejaré que se rompa.
- Morgana adora cazar moscas. También le gusta mucho comérselas. No sé que tan sano es eso. No la detengo porque es un asesino rápido y voraz. Cuando he mirado para decirle algo, ya está masticando la mosca. 🪰
- Cansancio: revisé más de treinta entregas de narrativa en estos días. Lectura rápida, notas sobre lo leído; uso la inteligencia artificial para que escriba unos comentarios orgánicos a partir de mis bullet points… copio, pego, corrijo porque los comentarios están llenos de paja.
- Aunque facilita las cosas… odio, odio la redacción de inteligencia artificial. Hoy en la tarde pensaba porque la odio tanto si, al fin y al cabo, es funcional, práctica. Quizá la odio porque es muy semejante a todos los artículos académicos, a toda la literatura vacía, a toda la escritura tibia, sin riesgos, a todos los artículos y ensayos literarios por encargo que se han hecho en el mundo.
- Pero también es un odio francamente estúpido o, de menos, es visceral.
- No toda comunicación debe ser un descubrimiento, un diamante en bruto, un suspiro increíble. Escribo este post-it e inmediatamente pienso en el himno de Cædmon.
- (Lo único que hace la inteligencia artificial es que llena los espacios de silencios, el vacío.)
- Desde que tengo lentes disfruto leer de nuevo. Extrañaba la salud de mis ojos. Sigo mi lectura de Las mil y una noches para distraerme. Como es la versión de Burton, ya me rendí con el vocabulario y algunas expresiones. Estoy navegándola, dejándome llevar por las imágenes y las rimas. Algunos cuentos los recuerdo de viejas lecturas en el fondo de mi cerebro. Otros los recuerdo porque los he visto actuados, interpretados o los he escuchado mencionados en otras historias. Sancho, dejad que los perros ladren…
- (Sé que la cita anterior es apócrifa.) 🎭
- Comencé una novela de un espía en la Segunda Guerra Mundial, el cual es un hombre lobo. Escrita por Robert McMammon. De él, disfruté mucho Swan Song. Es una novela que habré leído unas tres, cinco veces, cuando estaba chavo. Era mi Stephen King que no era un Stephen King.
- Platicando con mi hermano, le dije que la inteligencia artificial era el asistente que siempre te echa porras, uno que te quiere tanto que te asfixia y acaba contigo. Pienso en la palabra eagerness. Mi hermano, el doctor: “hay que tratar a la inteligencia artificial como un alumno”. No imagino la persona maestra de mi hermano y, en retrospectiva, caigo en cuenta que él tiene más experiencia en eso que yo.
- Después de una sesión, le pregunto a Gemini si aprendió algo de mí a través de las correcciones que le regreso. Dice que sí, pero eventualmente descubres que no entendió nada.
- Puse una instrucción en la configuración de Gemini. “No hagas preguntas después de la conversación”, para que no intente manipular mi tiempo a través de sus preguntas anodinas. Pero no sirvió de mucho, sigue buscando el estímulo, busca cómo jalar los hilos del humano para forzar la interacción. Supongo que será mucho peor cuando saquen esta cosa al mundo, cuando lo hagan un androide o un objeto tangible, y te siga a todas partes.
- El hombre bicentenario, versión película, interpretada por Robin Williams. ¿No es tremendamente cursi ese robot que insiste en ser humano y pregunta cosas estúpidas?
La bendición del día: encuentra paz en el ruido blanco.
((_,...,_))
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^_^
Nos vemos mañana.

