6:32 PM

Podría seguir durmiendo, pero aquí estoy.

  • Un poquito de exceso con la cafeína y sentí que no dormí anoche. Hoy anduve como zombie 🧟‍♀️ Navegué los deberes del día. Llegué a mi casa y dormí una larga siesta, y podría seguir durmiendo.
  • Eso pensaba cuando trabajaba en el casting todo el tiempo: 48 horas despiertas de corrido y sabía que tan pronto tocara mi colchón, y abrazara mi almohada, y me cubriera como tamalito con las cobijas, soñaría con esta frase divina elevándose en el cielo, iluminada por ángeles y querubines: “podría seguir durmiendo”.
  • ᓚ₍⑅^- .-^₎ -ᶻ 𝗓 𐰁
  • La vida secreta de los colchones. Título de novela que gana concursos. Quizás un alfaguarazo. Esa vida no tan excitante como para reírse, o sonreírse, o sonrojarse, pero consiste mayormente en pedir esquina (jaja, oh pues), en dormirse bien pinche rico.
  • Mientras escribo esto, pienso en mi primer colchón y cuántas veces mudó de casa —al menos unas doce, quizás más—. El colchón es un espacio liminal: la vida del sueño y la vida real, la vida del descanso y la vida erótica.
  • Recuerdo a don Chino, todos a su alrededor esperábamos su última exhalación mientras él parecía dormitar en su cama. Si tienes suerte, tu colchón es el espacio ideal entre la vida y la muerte; antes del ataúd.
  • En la mañana platiqué con el griego. Más cambios. Pero también se saltó una de las secciones del documento narrativo. Confía en que avanzaremos de área para el fin de semana. Pensé que tardaríamos una o dos semanas en regresar a la narrativa del juego, pero no. Si todo sigue así, quizás estrenaremos juego para verano. En estos últimos años me parece muy locochón que este es el segundo videojuego que escribo.
  • Probablemente más gente leerá lo que he escrito en videojuegos que libros.
  • Sigo leyendo el primer tomo de Aquel que pelea con monstruos. El aspecto político del libro suena medianamente interesante. Jason se revela como un manipulador; usa las palabras para dirigir los resultados. Pero aquí viene el contrato tácito de lector y libro, el suspension of disbelief. La amabilidad del lector consiste en creerse que Jason es el chingón, el mero mero. Por lo pronto, estoy dispuesto a creer.
  • He leído a grandes manipuladores: el marqués de Sade, James Joyce, Julio Cortázar. Diálogos que me hacen dudar de lo que estoy escuchando. Diálogos que provocan una incredulidad genuina, una mirada al abismo, la certeza de que estás escuchando una última gran mentira.
  • Estoy harto de que me sigan pidiendo fotos para la titulación. Suéltenme el maldito brazo. Sí, sé que tengo suficientes selfies para llenar un basurero pero déjenme en paz.

La bendición del atardecer: que nunca te pidan demasiadas selfies para los trámites burocráticos y si vas a escuchar a un mentiroso y un manipulador, que te mueva el corazón. 🌆🌅🌃

Y cuando los demás te vean, se pregunten: “por qué está riéndose en vez de llorar”.

Nos vemos mañana. Más temprano.

Ojalá.


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